Bote de la calma

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Los botes de la calma son botellas rellenas de purpurina y agua que están pensadas para ayudar a los niños y las niñas a manejar sus sentimientos, especialmente en estados de ansiedad o enfado. El bote de la calma se trata de una técnica inspirada en el método Montessori para ayudar al autocontrol y la autorregulación emocional.

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Como ya sabes, educar a los pequeños en inteligencia emocional es muy importante y tener un bote de la calma te va a ser de mucha ayuda. En este artículo repasamos todos sus beneficios y te explicamos cómo hacerlo en casa o en clase con la ayuda de los niños. Además de útil, ¡es una manualidad muy entretenida!

Beneficios del bote de la calma

La principal funcionalidad del frasco de la calma es que el niño o la niña lo agite con todas sus fuerzas cuando se encuentre en un momento en el que no sepa cómo canalizar y gestionar sus emociones negativas. Mientras lo agita, libera tensiones emocionales acumuladas y, cuando estas se reducen y deja de mover la botella, el efecto de la purpurina descendiendo lentamente relaja al pequeño. 

Además de ayudar a rebajar la sensación de frustración, ansiedad o enfado en momentos delicados, también es una técnica muy eficaz para estimular la concentración y la atención selectiva.

Es un método muy efectivo para tratar el trastorno de ansiedad infantil y la hiperactividad, pero también puede ser útil en los niños con autismo y problemas de conducta. 

Hay que añadir que se trata de una técnica que no está limitada solo para niños. Los adultos también pueden sacarle el mismo partido y se usa en clases de mindfulness y yoga para lograr esa relajación que se busca con los más pequeños.

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Fuente: Grulla Psicología y Nutrición

¿Qué necesitas para hacer un bote de la calma?

Los «ingredientes» para hacer un bote de la calma son:

  • Un bote de cristal o una botella de plástico transparente y que no tenga etiquetas.
  • Purpurina a elección del niño, preferiblemente con tonos claros, ya que son más relajantes.
  • Pegamento transparente. También se puede usar aceite corporal, aceite para bebés o glicerina.
  • Agua templada del grifo.
  • Colorante alimentario para darle color al agua.
  • Una cuchara sopera y otra de postre o café.

Pasos para hacer tu propio bote de la calma

Con solo 5 pasos, en los que puede intervenir también el niño o la niña, podréis hacer vuestro propio bote de la calma. Son los siguientes:

  1. Vierte el agua en el bote de cristal o botella de plástico hasta llenar una octava parte (1/8) del recipiente. Recomendamos usar una botella de plástico en caso de que el niño sea muy pequeño, ya que en caso de romperse podría hacerse daño.
  2. Añade dos cucharadas soperas de pegamento. Ten en cuenta que mientras más pegamento añadas más tiempo tardará la purpurina en descender y tendrá un efecto más calmante.
  3. A continuación, deja que el niño elija el color de purpurina que más le guste y añade al agua unas 3 o 4 cucharaditas de postre llenas de purpurina. Remuévelo bien para que la purpurina se mezcle con el agua y el pegamento.
  4. Añade dos o tres gotitas de colorante para darle color al agua. Intenta que se trate de un color tenue para que el efecto relajante sea mayor.
  5. Termina de rellenar la botella con más agua, casi hasta arriba de todo. Luego, ponle la tapa y ciérrala con fuerza para que el agua no se salga al remover la botella. 

De esta forma tan sencilla tendréis vuestra propia botella de la calma para cuando más la necesitéis. Si prefieres ver cómo son los pasos en vídeo, aquí te compartimos uno que lo explica a la perfección:

Libros personalizados, otra forma de relajarse

Antes de terminar el artículo sobre el bote de la calma queremos presentarte los libros personalizados como una alternativa muy buena para relajar a los más pequeños. La lectura ayuda a evadirse de los malos pensamientos y llevar la mente hasta mundos fantásticos, donde se les olvidarán los enojos y las rabietas.

Por ejemplo, Buenas noches, estrella fugaz es genial para relajarse antes de ir a dormir, mientras ¿Qué ves en las nubes? es un pasatiempo perfecto para echar a volar la imaginación. Al ser libros personalizables, el protagonista es el niño o la niña, un hecho que les encanta y les atrae mucho más que cualquier otro tipo de cuento.

Para los papis también hay libros muy útiles que permiten crear un ambiente de calma. Uno de ellos es Mi libro de colorear para una vida feliz, con el que incluso puedes elegir las frases que quieras que aparezcan.