Crecer con cuentos: Inteligencia emocional

Tratar las emociones con niños y niñas

Hablar de lo que sentimos no es siempre fácil, así como identificar qué sentimos. Emociones como la frustración, el enfado, el agobio y el nerviosismo se pueden confundir fácilmente a pesar de que pueden estar provocadas por causas muy distintas. Una inteligencia emocional desarrollada puede ayudarnos a identificar cómo nos sentimos y cómo comunicar esta sensación, que puede ser familiar o completamente extraña a nosotros y nosotras. Esto es especialmente importante en los más pequeños y pequeñas, ya que muchas de las emociones que sienten pueden ser nuevas, lo que puede causarles confusión y preocupación.

En el nuevo episodio de Crecer con cuentos, el podcast de MiCuento, Gemma Lienas, escritora de libros infantiles y juveniles, junto con Ana Isabel Arpa, especialista en niños, adolescentes y jóvenes adultos explican las claves para desarrollar la inteligencia emocional en niños, además de los beneficios que esto puede traer a las relaciones familiares y a los adultos.

Qué es la inteligencia emocional y cómo se desarrolla

La inteligencia emocional es un conjunto de habilidades adquiridas durante toda la vida. Se relacionan con la reacción que una persona tiene ante una emoción, su identificación y gestión. Entre estas habilidades destacan la empatía, motivación, autocontrol, entusiasmo y manejo de emociones.

En el podcast, Ana Isabel Arpa explica que desarrollar la inteligencia emocional es básico para niños y niñas, ya que proporciona herramientas para tener relaciones más sanas. Además, al conocerse mejor tomarán mejores decisiones. El desarrollo de la inteligencia emocional ayuda, también, al razonamiento y proceso de la información, por lo que nos puede llevar al éxito educativo y laboral. Otros beneficios de desarrollar la inteligencia emocional son saber gestionar mejor el estrés, aceptar mejor los cambios y tener una mayor tolerancia a la frustración, entre otros.

Para fomentar este desarrollo, los adultos deben crear un vínculo que proporcione seguridad al pequeño o pequeña y que promueva la comunicación de emociones sin miedo a su represión o minimización. Por otro lado, la sobreprotección emocional tampoco favorece un desarrollo emocional óptimo. El escudo que muchos padres y madres quieren proporcionar a sus hijos e hijas resulta contraproducente en muchos sentidos, ya que no permite el desarrollo emocional individual del niño o niña. En definitiva: los adultos deben ser claros, no minimizar o ridiculizar los miedos de los niños y niñas, y elogiar su capacidad de autonomía para gestionar sus emociones.

¿Qué pueden aprender los adultos del desarrollo emocional de sus hijos e hijas?

Trabajar el desarrollo de la inteligencia emocional es algo relativamente reciente, por lo que muchos adultos han aprendido de ella a base de la experiencia. Tal y como cuenta Gemma Lienas en el episodio, muchos adultos de hoy en día crecieron en un ambiente autoritario, donde la razón prevalecía sobre las emociones.

Es por este motivo, y porque los adultos siguen aprendiendo día a día a gestionar e identificar sus emociones, que pueden aprender de los niños y niñas a su alrededor. La reflexión sobre lo que los peques sienten fomentará la introspección en el adulto sobre sus propios pensamientos y sentimientos del día a día. Además, una mejor gestión de emociones por parte del adulto le convertirá en un mejor referente.

Libros infantiles como herramienta para trabajar la inteligencia emocional con niños y niñas

En MiCuento creemos que los libros son mágicos a muchos niveles, y defendemos que uno de sus poderes es enseñar y transmitir aspectos de la vida cotidiana a partir de historias ficticias. La ficción responde y construye la realidad al mismo tiempo, por eso es fácil que los niños y niñas, al leer cuentos, puedan sentirse identificados con sus eventos o personajes, hecho que les ayudará a gestionar mejor sus propias emociones. La lectura les ayudará a promover su empatía, ya que a través de los cuentos podrán identificar y normalizar emociones. Ver que personajes cercanos a ellos y ellas por edad o situación vital, e incluso personajes a los que admiran, pasan por situaciones parecidas a las suyas les ayudará a poder normalizar y sobrellevar muchas situaciones.

Gemma Lienas cuenta en el podcast que ella misma escribe cuentos como respuesta a sucesos que ha vivido con sus familiares. Siempre se ha interesado en el mundo de la psicología y de las emociones en las distintas etapas de crecimiento, y cree que es necesario hacerlas visibles con un tono realista mezclado con humor e ironía para normalizarlas a la vez que se mantiene al lector o lectora atrapado/a en la historia. Es por este motivo que ha escrito El libro de las emociones para niñas y niños: los cuentos del Hada Menta, un conjunto de cuentos que abordan distintas emociones y enseñanzas sobre cómo identificarlas y gestionarlas.

Otros libros infantiles para niños y niñas de entre 3 y 7 años que tratan sobre el desarrollo de emociones son Emocionario: di lo que sientes de Cristina Núñez Pereira y Rafael Romero, que describe de manera sencilla 42 estados emocionales para aprender a identificarlos, La ovejita que vino a cenar, de Steve Smallman, que trata sobre un lobo que quiere comerse a una ovejita que se ha presentado para cenar, a la que, tras establecer un vínculo emocional con ella, no querrá comerse, y La búsqueda del tesoro, de MiCuento, un libro personalizado cuyo protagonista zarpará los siete mares y se topará con distintas emociones con las que tendrá que enfrentarse.

Ayudar con el desarrollo emocional de los más pequeños y pequeñas no es algo que se consiga de la noche a la mañana, pero será algo que, con el tiempo, traerá grandes beneficios no solo a niños y niñas, sino a todo aquel o aquella a su alrededor.

 

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