Cómo hacer jabón para pompas sin glicerina

Cómo hacer jabón para pompas sin glicerina


¿A qué niño o niña no le fascina jugar con pompas de jabón? Lo cierto es que ver cómo se forman esas burbujas, vuelan por el aire e incluso se pueden tocar tiene una magia especial. 

Además de ser un entretenimiento muy divertido también se trata de una actividad que contribuye a que los más pequeños desarrollen ciertas habilidades básicas. La imaginación, la observación o incluso su expresión lingüística son algunas de las capacidades que se pueden trabajar con las pompas de jabón. Con actividades como estas se crea una atmósfera de fantasía perfecta para que los peques aprendan y se lo pasen bien al mismo tiempo, igual que con cuentos como ¿Qué ves en las nubes?.

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Muchas de las fórmulas que encontrarás en Internet para hacer jabón incluyen glicerina, ya que ayuda a que las burbujas sean más duras y resistentes. Sin embargo, no es una sustancia muy común en todos los hogares y puede darnos un poco de respeto por si la ingieren los más pequeños. Por esa razón, hoy te vamos a enseñar a hacer jabón para pompas sin glicerina.

¿Qué necesitas para hacer burbujas de jabón sin glicerina?

Para hacer burbujas sin glicerina tan solo necesitarás estos tres «ingredientes»:

  • 1 taza de agua
  • ½ taza de jabón líquido para lavar platos o detergente
  • 2 cucharadas de azúcar

Primero, disuelve el azúcar en el agua y, seguidamente, mézclalo todo con el jabón. Deja reposar la mezcla unos 15 minutos para que se estabilice y ya estará lista para ser usada. 

Te recomendamos que evites los jabones cremosos y utilices los de tipo transparente, ya que suelen ser más eficaces.

Beneficios de jugar con pompas de jabón 

En primer lugar, jugar con los niños siempre es positivo para reforzar los vínculos afectivos. Si les acompañamos en sus juegos podemos ayudarles a observar y hacerles hablar, así como a mejorar su autoestima. 

Al hacer volar las pompas de jabón puedes animar al niño o la niña para que describa lo que está viendo o qué colores observa. Puede contarte cómo se mueven las burbujas en el aire: si suben o bajan, si se aceleran o frenan… Todo eso estimula sus capacidades lingüísticas y comunicativas.

También podemos darles instrucciones para que aprendan a seguir las reglas pautadas. Puedes pedirle que haga una burbuja y la persiga, que la haga explotar con las manos, que la pise… incluso puede convertirse en una muy buena actividad para reconocer mejor las partes de su cuerpo. Si le pedimos que explote la pompa con el meñique, le ayudará a reconocerlo, por ejemplo.

Al jugar con las pompas de jabón también llevarán a cabo movimientos muy beneficiosos para mejorar su motricidad fina, desde abrir la botella hasta hacer pinza con los dedos para sujetar la varilla. Incluso la acción de soplar será un excelente ejercicio para su boca y su abdomen, algo muy positivo para el buen desarrollo del diafragma, los pulmones y los músculos abdominales. 

Juegos originales para jugar con pompas de jabón

Antes de terminar el artículo, te proponemos algunos juegos que puedes hacer con tu hijo o hija para pasarlo súper bien y mejorar su desarrollo cognitivo y físico:

  • La burbuja más grande. Consiste en retarse a lograr la mayor burbuja. Para ello deberán controlar la respiración y soplar con la potencia precisa, trabajando el diafragma.
  • Contar las burbujas. Si el niño o la niña está empezando a aprender los números, podemos animarle a que haga el máximo número de burbujas posible, soplando como si fuese el lobo feroz de Los tres cerditos, y contando cuántas es capaz de estallar en el aire.
  • Que la burbuja no caiga al suelo. Al crear una pompa de jabón, el peque debe intentar que no caiga. Para ello tendrá que soplarla desde abajo o incluso hacer aire con las manos. ¡Todo un reto!
  • Una pompa dentro de otra. Haz una pompa todo lo grande que puedas y deposítala sobre un plato. El niño tiene que mojar una pajita en la fórmula mágica del jabón y, con cuidado, penetrar la pompa que hiciste antes y soplar una nueva pompa dentro. Cuidado, si se tocan las paredes, explotarán ambas. 

Ahora que ya sabes cómo hacer pompas de jabón sin glicerina en casa, solo tienes que elegir un juego y pasarlo en grande con los más pequeños y pequeñas de la casa. ¡A disfrutar!