Reloj de arena para niños

Reloj de arena para niños


¿Cuántas veces has escuchado a un niño o una niña preguntar «cuánto queda»? Ya sea para su cumpleaños, para la llegada al mundo de un hermanito o hermanita o para que se termine de hacer un bizcocho casero, esta duda ronda constantemente por su cabeza.

Hasta los seis o siete años, el concepto del tiempo es difícil de entender para ellos, por lo que explicarles cómo transcurren los minutos, las horas, los días o los meses puede ser una tarea complicada. Una buena manera de hacerlo puede ser con un reloj de arena para niños.

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Para aquellos momentos en los que necesitamos medir un tiempo corto y ayudar a los peques a comprenderlo, los relojes de arena son una herramienta ideal. Gracias a este invento de hace muchos siglos, los niños y las niñas pueden ver cómo el tiempo transcurre a medida que la arena cae y llena la parte inferior. Cuando deja de caer arena, el tiempo ha terminado.

A continuación, te explicamos cómo hacer un reloj de arena mediante manualidades y también en qué ocasiones podéis usarlo. ¡Seguro que os dará mucho juego!

¿Cómo hacer un reloj de arena para niños casero?

Hay muchas formas de hacer un reloj de arena para niños en casa, aunque esta es nuestra preferida, ya que además permite transmitir los valores del reciclaje a los más pequeños. Los materiales que necesitarás son:

  • 2 botellas de plástico
  • Arena fina
  • Cartón
  • Pintura
  • Cinta adhesiva
  • Pegamento

Los pasos que debéis seguir son muy sencillos:

  1. Hay que empezar haciendo un agujero en uno de los tapones de las botellas. Para haceros una idea, un agujero de 2 mm de diámetro con 150 g de arena son unos 5 minutos. También podéis hacer pruebas para determinar cuánto tarda la arena en salir completamente y decidir si poner más o menos.
  2. Recortad las botellas.
  3. Dibujad dos círculos en un trozo de cartón para apoyar las botellas y 2 anillos del mismo diámetro para sujetarlas. Recorta tanto los círculos como los anillos.
  4. Pegad los anillos en las bases y cubrid el reborde con cinta. 
  5. Pintad las bases y encajad en una de ellas una botella.
  6. Finalmente, unid las botellas con cinta y vertid la arena. Cerradlo con la otra base y… ¡ya tendréis el reloj de arena para niños listo!

En este vídeo podéis ver mejor cómo hacer cada paso:

Ideas para usar un reloj de arena con niños y niñas

El reloj de arena es uno de los objetos más importantes en una mesa de la paz. Resulta esencial para establecer turnos y hablar de forma ordenada, favoreciendo así que cada niño o niña tenga su tiempo para expresarse en un conflicto y también que aprenda a escuchar a la otra parte.

Si el peque acude solo o sola a la mesa de la paz, también sirve para calmarse viendo cómo cae la arena. El simple hecho de observarla es capaz de calmar a los peques, ya que crea una experiencia sensorial que estimula la vista y el sonido. Recuerda que otro de los objetos esenciales para esta mesa son los cuentos personalizables.

Aun así, el principal objetivo de un reloj de arena suele ser tomar conciencia del tiempo. Puede servir para enseñar al peque a esperar, por ejemplo a que se haga la comida, a que el hermanito termine de jugar con su juguete o a que papá y mamá hablen. Asimismo, también puede servir para determinar cuánto tiempo tienen que estar cepillándose los dientes o lavándose las manos.

Incluso se pueden hacer muchos juegos con los relojes de arena para niños. Son excelentes para trabajar la velocidad, por ejemplo al ordenar alguna cosa o para leer palabras y hacer operaciones matemáticas. 

¿Os animáis a hacer vuestro propio reloj de arena y usarlo en distintos momentos? 

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