Juegos de mímica para niños: 5 ideas y 5 beneficios

Juegos de mímica para niños

Hoy en día da la sensación de que los dispositivos electrónicos son la principal fuente de entretenimiento, tanto para los mayores como para los pequeños. Sin embargo, no hay que olvidar aquellos juegos de mímica para niños que nunca pasan de moda y que permiten interactuar y descubrir todo aquello que rodea a los niños y las niñas de forma mágica. 

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Los juegos de mímica, igual que hacer teatro en casa o jugar a las sombras, son actividades divertidísimas, además de muy educativas. A continuación vamos a explicarte cómo convertiros en auténticos mimos en casa y qué beneficios tienen para los peques estas actividades llenas de gesticulación, creatividad y risas.

5 ideas para hacer juegos de mímica con niños y niñas

Existen muchísimas formas de jugar a hacer mímica con los niños y las niñas. Si te falta inspiración o quieres descubrir ideas diferentes, te damos algunas pistas que seguro que te encantarán.

1- Adivinar el animal o la profesión

El juego más típico de mímica es convertirse en animales que fascinan a los peques, o ponerse en la piel de alguna profesión que les llame la atención. Es una actividad parecida a cuando hacen juegos simbólicos, pero en el caso de la mímica siempre tiene que ser sin hablar. 

Pueden imitar a un conejo saltando, a una serpiente arrastrándose por el suelo, a un león con una imponente melena, alargar el cuello al máximo como si fuesen una jirafa… pero también jugar a ser médicos, bomberos o reporteros. 

¡Cualquier idea es válida! El objetivo de los juegos de mímica para niños es que los demás adivinen qué está imitando el otro o incluso improvisar siguiendo la acción mediante otros personajes.

2- Imitar a un personaje de cuento

Los personajes de sus películas y cuentos favoritos también pueden formar parte de sus juegos de mímica, ya que además tienen imágenes de referencia para imitarlos.

Los cuentos personalizables son ideales para que los niños se pongan en la piel del protagonista de la historia, que tendrá su nombre y aspecto físico. De esta manera vivirán aventuras de una forma mucho más inmersiva, que ayudarán a desarrollar su empatía y autoestima, y empezarán a coger el gusto por la lectura.

Cuentos como El dragón de las estrellas y yo son perfectos para hacer mímica e interactuar con las personas de su alrededor, ya que los personajes de la narración realizan una serie de gestos y actividades que cualquier lector puede replicar fácilmente a medida que el cuento se lee en familia. De esta manera, todas las personas que disfrutan de esta lectura pueden empezar a hacer cosquillas como el divertido mono Flatolatto o dar besos como el cariñoso caracol Babalao. 

3- Mímica con emociones

Jugar a expresar emociones como el enfado, el miedo, la alegría, la sorpresa o la tristeza es un ejercicio genial para que niños y niñas interioricen cuáles son las emociones básicas, comprender en qué consisten y perder el miedo a expresarlas.

Para este juego se pueden usar herramientas como la ruleta de las emociones o el dado de las emociones, que permiten ver cómo reaccionan los peques ante cada situación y de qué manera la gestionan, aprendiendo así a actuar con empatía y solidaridad con los demás.

4- Jugar con letras y números

También se puede hacer mímica representando números o letras con el cuerpo. Además, tanto si hay varios niños y niñas como si también participan los adultos, se puede jugar a formar palabras con las letras o practicar con sumas y restas.

Es todo un desafío de organización e imitación, pero resulta muy entretenido y sirve para practicar tanto la lectoescritura como las matemáticas.

5- Hacer mímica como un mimo profesional

Muchos, cuando pensamos en hacer mímica nos imaginamos al típico mimo con la cara pintada de blanco, unos tirantes negros y unos movimientos muy expresivos. Con los peques podemos jugar a disfrazarnos de mimos y actuar como ellos, tal y como hace la niña del siguiente vídeo:

5 beneficios de jugar a mímica con niños y niñas

Los juegos de mímica no solo son un pasatiempo muy ameno, sino que también son muy educativos. Entre todos sus beneficios destacamos los siguientes:

  1. Poner en práctica aquello que trabajan en clase. Como has podido ver, la mímica puede ser una excusa perfecta para practicar la lectura o las matemáticas, así como aprender sobre animales, profesiones o emociones.
  2. Mejorar la expresión corporal y su creatividad. No poder hablar obliga a los peques a ingeniárselas para comunicarse con su cuerpo, sus manos y su cara. Cuando el resto no son capaces de adivinar qué están representando tienen que usar toda su imaginación para hacer nuevos gestos que les permitan dar nuevas pistas.
  3. Trabajar la agilidad, la coordinación y la motricidad gruesa. La mímica también es un ejercicio físico muy útil para mover y estirar los músculos y las articulaciones.
  4. Ganar autoestima. Si se logra jugar a mímica en entornos agradables, los pequeños ganarán confianza y seguridad en sí mismos al ver que son capaces de convertirse en aquello que imaginan y que lo hacen tan bien que los demás pueden adivinarlo.
  5. Practicar la empatía. Al ponerse en la piel de otros, los niños y niñas tienen que esforzarse por pensar como ellos. Esto les ayuda a entender y gestionar mejor situaciones como conflictos o cuando otra persona está triste o enfadada. 

Los juegos de mímica se pueden jugar en cualquier sitio y en cualquier momento, ya que son una actividad silenciosa, no necesita ningún material y tampoco mucho espacio. Poned en práctica las ideas que te hemos explicado y pasadlo en grande con uno de los juegos de los que todos y todas hemos disfrutado.

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